Así de horribles son las imágenes del enorme “impacto”, que obviamente se saldó con la muerte de todos los implicados en el mismo. Antes de nada hay que señalar que el coche y la moto (que aún permanecen unidos tras el accidente) los utiliza la autoridad de Suecia para concientizar a los motociclistas en las diversas concentraciones. Parece una buena forma aunque insuficiente si no se le añaden otras medidas.
Los implicados en el accidente fueron dos factores, uno más difícil de tener en cuenta que otro: la inconsciencia y la cinética. El conductor de la moto Honda, después de sacar recientemente el pérmiso de conducir, la condujo hasta aproximadamente 250 km/h y tuvo la mala suerte de cruzarse con un Volkswagen Golf.
Evidentemente ningún compacto puede resistir un impacto lateral a semejante velocidad. El resultado final: 3 personas muertas. Lejos de buscar el sensacionalismo barato, puede que le sirva a algunas personas para reflexionar.
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