El día 31 de octubre del 2007, tipo 08h 25, mientras estaba tranquilamente esperando que el semáforo de la esquina del Condado se ponga en verde, recibí una embestida por la parte trasera de mi Rodeo, felizmente ya no habían carros adelante mío por cuanto el choque hubiera sido más trágico.
Me embiste una señora en un Chevrolet Grand Blazer, placas PTA-865, de color azul, y tal sería la embestida que la puerta trasera se hundió y se destrozó el parabrisas posterior, gracias a Dios, el Rodeo es de aquellos que tienen la llanta de emergencia en la parte posterior, sino el choque hubiera sido peor.
Para que no existiese problemas con la policía, le dije a la señora que se calmara y que arreglaríamos el daño provocado por ella.
El dueño del Grand Blazer, WASHINGTON ANDRADE RICAURTE, que llegó en un HONDA, me dijo que no me preocupara, que los daños los pagaría.
Y claro despues se vió lo miserables que son aquellos que viviendo en lugares exclusivos como la Pampa, con tres bocas que alimentar, en buenos pensionados y que se movilizan en carros relativamente caros, a duras penas y después de 15 días en la mecánica de confianza de Andrade, canceló la enderezada y pintura por un valor de $ 190, mientras que me decía que no tenía en ese momento dinero para cancelar el nuevo parabrisas y que lo podría comprar en un mes.
Como yo no tengo dos autos y el único que me sirve para mi trabajo y mi hogar es el Rodeo, tuve que comprar el parabrisas más barato y colocarlo, a un precio de $ 300, valor que hasta la fecha (hoy 6 de mayo 2008) no se ha comedido este sujeto en cancelarlo, aduciendo siempre que vive del día y que no tiene posibilidades económicas para reembolsarme el destrozo producido por su esposa, además desde hace más de 5 meses me anda diciendo que está por vender su Grand Blazer y que hasta la fecha no hay compradores, para poder pagarme.
Es una pena tratar con este tipo de personas que teniendo dinero, viviendo en lugares exclusivos de Quito, son miserables en el momento de cancelar por un daño realizado a terceros, que personas más humildes, son más honestas y responsables y cancelan la totalidad del daño, no en 3 ó 5 meses, sino en el acto.
Lamentablemente he tenido que cometar lo que me sucedió con nombres y apellidos, para que la gente conozca a los pelucones miserables que teniendo todo, les vale madre lo que les pase a los demás, yo si vivo del dia a dia, y los $ 300 me hacen falta.
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